Contracciones de Braxton Hicks: ¿qué se siente y cuándo empiezan?
La maravillosa etapa del embarazo está repleta de momentos emocionantes, cambios inesperados y descubrimientos. Entre ellos están las contracciones. Sin embargo, no todas son iguales. Entender qué son las contracciones de Braxton Hicks y qué se siente es esencial para poder manejar esta etapa con tranquilidad.
Desde Gabis te explicamos las diferencias entre las contracciones de Braxton Hicks y las contracciones de parto para ayudarte a entender cómo reconocer cada tipo y qué hacer en cada caso. ¡Vamos a descubrirlo!
¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?
Para entender las contracciones de Braxton Hicks y qué se siente es necesario comenzar por su definición: son contracciones uterinas intermitentes que ocurren a lo largo del embarazo. Estas contracciones, a menudo llamadas "contracciones de práctica" o "falsas contracciones", son la forma en que el cuerpo de la mujer se prepara para el parto. A diferencia de las otras contracciones, las de Braxton Hicks no suelen ser regulares ni dolorosas, aunque pueden causar cierta incomodidad.
Estas contracciones son generalmente irregulares en frecuencia y duración y no aumentan en intensidad con el tiempo. Pero, ¿cuál es el propósito de las contracciones de Braxton Hicks? Su fin es preparar el útero para el trabajo de parto. Aunque no son indicativas de que el parto esté cerca, cumplen una función importante al tonificar el músculo uterino y estimular el flujo sanguíneo hacia la placenta. Por eso, es importante que las mamás embarazadas reconozcan estas contracciones para no alarmarse innecesariamente y sepan distinguirlas de las contracciones reales que anuncian el inicio del parto.
Contracciones de Braxton Hicks: qué se siente
Imagina que, de pronto, te invade una sensación de endurecimiento o tensión en el abdomen. Esto es exactamente lo que sienten las mujeres con este tipo de contracciones. Una de sus características es que suelen ser indoloras o, en algunos casos, sólo ligeramente incómodas. La sensación puede variar de una mujer a otra, pero comúnmente se describe como un apretón que no causa un dolor agudo, sino más bien una sensación de presión en el vientre: se pone la tripa muy dura.
Son irregulares y no siguen un patrón predecible. Pueden durar desde unos pocos segundos hasta un par de minutos y, a diferencia de las contracciones de parto, no se vuelven más intensas con el tiempo. Con frecuencia, se perciben más como un malestar pasajero que como un dolor persistente.
Asimismo, muchas mujeres notan que las contracciones de Braxton Hicks aparecen con más frecuencia al final del día o después de haber estado físicamente activas. A veces, la sensación puede ser tan leve que la mujer ni siquiera se da cuenta de que está experimentando una contracción.
Es importante recordar que estas contracciones son una parte normal del embarazo y una señal de que el cuerpo se está preparando para el trabajo de parto. Si bien pueden ser desconcertantes, sobre todo para las madres primerizas, reconocer las características de las contracciones de Braxton Hicks puede ayudar a aliviar la preocupación.
¿Cuándo empiezan las contracciones de Braxton Hicks?
A partir del segundo trimestre del embarazo es cuando las contracciones de Braxton Hicks comienzan a hacerse sentir, aunque en muchos casos no se vuelven perceptibles hasta el tercer trimestre.
Como hemos mencionado, puede que muchas mujeres pasen por alto estas contracciones o las confundan con movimientos del útero debido a que pueden ser muy leves. Es importante distinguir entre las contracciones de Braxton Hicks y qué se siente, ya que a medida que avanza el embarazo y se acerca la fecha prevista de parto, estas tienden a hacerse más frecuentes y notorias.
Ahora bien, ¿cuáles son los motivos que desencadenan este tipo de contracciones? Su origen tiene distintos factores, como la actividad física, el movimiento del bebé, la deshidratación, una vejiga llena o incluso después de mantener relaciones sexuales. No siguen un patrón regular y pueden aparecer en cualquier momento del día, aunque algunas mujeres las notan con mayor frecuencia por la tarde o noche, cuando están más relajadas o después de un día activo.
Cabe destacar que, a medida que el embarazo progresa hacia las últimas semanas, las contracciones de Braxton Hicks pueden intensificarse. Esto puede llevar a algunas mujeres a confundirlas con las contracciones reales del trabajo de parto.
¿Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las contracciones de parto?
Conocer las contracciones de Braxton Hicks y qué se siente es un paso fundamental para distinguirlas de las contracciones de parto, y así evitar preocupaciones innecesarias y saber cuándo es el momento adecuado para acudir al hospital. Aunque estos dos tipos de contracciones pueden parecer similares en un principio, existen diferencias clave que pueden ayudarte a identificarlas y a reconocer si estás en trabajo de parto.
Primero debemos mencionar la regularidad y la frecuencia de las contracciones. Las de Braxton Hicks son irregulares y esporádicas. Pueden durar desde unos pocos segundos hasta un par de minutos y luego desaparecer, a veces durante horas o incluso días, sin aumentar en intensidad. Por otro lado, las contracciones de parto se vuelven regulares y aumentan en frecuencia a medida que se aproxima el nacimiento del bebé. En un principio, pueden estar separadas por intervalos de 15 a 20 minutos, pero con el tiempo se vuelven más frecuentes y cercanas entre sí, lo cual indica que el trabajo de parto está avanzando.
Otra diferencia significativa es la intensidad y la respuesta a los cambios de actividad. Las contracciones de Braxton Hicks suelen ser leves y no dolorosas. Su intensidad no aumenta con el tiempo y generalmente desaparecen si cambias de posición, descansas o bebes agua. En cambio, las contracciones de parto comienzan como una sensación leve que gradualmente se intensifica, se vuelven más fuertes, largas y dolorosas. Además, las de parto no se alivian con el descanso o el cambio de posición. De hecho, pueden intensificarse con la actividad física.
Por último, la ubicación del dolor y otros síntomas acompañantes también ayudan a diferenciarlas. Las contracciones de Braxton Hicks suelen sentirse como un endurecimiento en la parte frontal del abdomen, mientras que las contracciones de parto a menudo comienzan en la parte baja de la espalda y se irradian hacia el abdomen o las piernas, con un dolor más profundo y envolvente. Asimismo, las contracciones de parto pueden estar acompañadas por otros signos como la pérdida del tapón mucoso, la rotura de la bolsa ("romper aguas") o un aumento en la presión pélvica, lo que no ocurre con las contracciones de Braxton Hicks.
En Gabis estamos a tu lado
Como mamá, reconocer las contracciones de Braxton Hicks y qué se siente te permitirá prepararte adecuadamente y evitar confusiones a medida que se acerca el nacimiento de tu bebé. Así podrás gestionar mejor los momentos de incomodidad y saber cuándo es el momento adecuado para buscar atención médica.
Nuestra misión en Gabis es acompañarte durante esta hermosa etapa con toda la información necesaria para que puedas sentirte segura. Además, ofrecemos una cuidada selección de accesorios para tu bebé, diseñados para hacer tu vida más fácil y tu experiencia más agradable. Para conocer todos nuestros productos, visita nuestro sitio web y descubre nuestra colección.